Feeds:
Entrades
Comentaris

Posts Tagged ‘violència’

Newsletter

Editorial / Editorial / Editorial

Editorial– XIDPICCAT

DES DE LA MEDITERRÀNIA / DESDE EL MEDITERRÁNEO / FROM THE MEDITERRANIAN

Les Femmes et l’Activisme Politique en Egypte — Las mujeres y el activismo político en Egipto-Les dones i l’activisme polític a Egipte —  Randa Achmawi

Nietas de Nefertiti– Nétes de Nefertiti– Nefertiti granddaughters– Les petites-filles de Nefertiti –  Giselle Evangelisti

Mujeres egipcias perseguidas por los fundamentalismos religiosos — Dones egípcies perseguides pels fonentalismes religiosos– Egyptian women harassed by religious fundamentalism – Emad Mekay

EN XARXES / EN REDES / IN THE NETWORKS

Les dones del Sud ens estan donant una lliçó a les del Nord– Las mujeres del Sur nos estan dando una lección a las del Norte– Women in the Southern Mediterranean are giving us a lesson to the North ones- Elena Tarifa

Premi Anna Lindh Diàleg Euromediterrani 2011– Premio Anna Lindh Diálogo Euromediterráneo 2011– Anna Lindh EuroMed Dialogue Award 2001

DESTAQUEM / DESTACAMOS / HIGHLIGHT

No deixem que mori el teatre Llibertat de Jenín (Palestina)– No dejemos que muera el Teatro Libertad de Jenín (Palestina)– Don’t let the Freedom Theatre in Jenin (Palestine) die

Tahrir, un espai de debat sobre les revolucions als països àrabs i el paper de les dones– Tahrir, un espacio de debate sobre las revoluciones en los paises árabes y el papel de las mujeres– Tahrir, a debate site on the arab revolutions and the women’s role

Si vols rebre la newsletter, envia’ns un missatge a / If you want to subscribe to the newsletter write to donesiconflicte@gmail.com.

Subscriu-te al nostre RSS. Subscription to RSS

Anuncis

Read Full Post »

Mujeres egipcias perseguidas por los fundamentalismos religiosos

Por Emad Mekay para AmecoPress

23 de Mayo, El Cairo. La joven cristiana Abeer Fakhry quería vivir con un hombre que la amara y respetara, y no con su esposo abusivo. Pero la persiguen su propia familia, la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa, los fundamentalistas salafistas y los generales del ejército egipcio. “Yo sólo quería ser feliz”, dice Abeer, ahora conocida simplemente por su nombre de pila, en un vídeo de YouTube que hizo famosa su historia en Egipto.

Su experiencia pone de relieve la violencia doméstica a las que están sometidas las mujeres cristianas ortodoxas, quienes buscan protección en otras partes pero se encuentran con que las enseñanzas de su Iglesia las mantienen atrapadas en matrimonios permanentes y a menudo intolerables. Aunque la Iglesia misma se queja de que la mayoría musulmana del país las discrimina, este caso también subraya que esa institución religiosa les niega la libertad a sus propios fieles.

En varias entrevistas divulgadas por los medios de comunicación desde ubicaciones secretas, Abeer describió cómo su matrimonio con un hombre cristiano como ella en la aldea de Kafr Shehata, en la central provincia de Assiut, rápidamente se volvió una pesadilla. Era habitual que su esposo abusara de ella verbalmente y también que la golpeara, relató.

Abeer, quien sufre un tipo de anemia que requiere transfusiones de sangre cada tres meses, pidió el divorcio, pero la poderosa y conservadora Iglesia Ortodoxa, liderada desde 1971 por el papa Shenouda III, se negó a concedérselo. “Me dijeron que solamente podría librarme de este matrimonio si cambiaba de religión”, explicó en un programa del canal de televisión cristiano OTV. “Entonces pensé en convertirme al islamismo”, dijo.

Así que cuando conoció a Yassen, un musulmán que trabajaba como guarda en un autobús de pasajeros en el que ella viajaba diariamente, y la trató con respeto, Abeer se enamoró rápidamente de él.  El 23 de septiembre del año pasado, Abeer creyó que su vida cambiaría para mejor cuando entró en la mezquita Al-Azhar, una de las más antiguas de Egipto, para convertirse al Islam y casarse con Yassen. Ambos habían decidido abandonar su aldea.

Pero su felicidad duró poco. Se vio obligada a ir de un lado a otro porque su familia la perseguía por todo el país. A muchos cristianos ortodoxos les preocupa que esté mermando la cantidad de feligreses, y que muchos de sus hijos se estén haciendo musulmanes a un ritmo que les resulta intolerable. El Pew Forum on Religion and Public Life en Estados Unidos dijo que alguna vez los cristianos fueron la mayoría en Egipto, pero que ahora son apenas el 4,5 por ciento de sus 86 millones de habitantes. Y eso incluye a todas las denominaciones cristianas, como los católicos y los protestantes.

El régimen del ex presidente Hosni Mubarak (1981-2011) hizo la vista gorda cuando la Iglesia persiguió a quienes se convertían al Islam, en un intento por llevarlos de regreso a la cristiandad ortodoxa. Influenciadas por las opiniones ultraconservadoras del papa Shenouda, muchas familias cristianas que a menudo se inclinaban hacia la izquierda y formaban escuelas de pensamiento liberal, aceptaron en los últimos tiempos la idea de que la conversión es una herejía y un delito capital pese a que esos puntos de vista a menudo han causado fricciones con la mayoría musulmana del país.

Días antes de conocerse la historia de Abeer, Salwa, otra joven cristiana, madre tres hijos que se había convertido al Islam siete años antes, fue asesinada por miembros de su familia cristiana. También mataron a uno de sus hijos e hirieron a su esposo, que era musulmán. Temiendo correr la misma suerte, Abeer halló un lugar para esconderse cerca de Benha, 40 kilómetros al norte de El Cairo. Pero pronto un vecino musulmán alertó a la familia.

En marzo, sus familiares la capturaron y la llevaron a distintas iglesias. Terminó en una del barrio de Imbaba, en la capital, donde una mezcla de fanatismo y pobreza conduce a frecuentes enfrentamientos. Abeer se las arregló para encontrar un teléfono celular desde el cual llamar a su esposo. Sintiéndose solo e indefenso, Yassen recurrió a un grupo con renovado poder en Egipto: los fundamentalistas musulmanes salafistas, quienes tras la caída de la policía secreta de Mubarak se han vuelto activos públicamente.

Decenas de salafistas se congregaron rápidamente fuera de la iglesia de Mar Mina, en Imbaba. Entonces estallaron enfrentamientos que dejaron ocho musulmanes y cuatro cristianos muertos. Otros 210 resultaron heridos y se incendiaron dos iglesias. Estos incidentes han sido los peores que Egipto ha vivido en años. Muchos temen que la revolución del 25 de enero que derrocó a Mubarak se vea perjudicada por las tensiones religiosas.

Miles de cristianos portando cruces e imágenes de sus santos, se congregaron al día siguiente en El Cairo, donde muchos entonaron cánticos reclamando el regreso de Mubarak y pidiendo que sus templos sean protegidos de los salafistas.

Mubarak mantuvo a raya a grupos musulmanes como los salafistas mediante la brutalidad policial. También dio al papa Shenouda vía libre para controlar a la minoría cristiana ortodoxa a cambio de que luego respaldara la presidencia del hijo de Mubarak, Gamal.  El papa Shenouda prohibió que los cristianos tomaran parte en la revolución del 25 de enero, que el 11 de febrero culminó con la caída de Mubarak.

Los medios egipcios, todavía dirigidos por ejecutivos de la era Mubarak, buscaron inmediatamente un chivo expiatorio para el derramamiento de sangre en Imbaba. Entonces culparon a Abeer. Los periódicos empezaron a llamarla “la causa de todos los males” y muchos columnistas se preguntaron si era una persona suficientemente valiosa. Ella logró escapar de la iglesia durante los enfrentamientos, pero los generales del ejército la rastrearon, la arrestaron y la acusaron de atizar los conflictos religiosos.

Ahora Abeer está tras las rejas de la prisión de mujeres de Qanater y la culpan casi todos, incluso organizaciones de derechos humanos que a menudo se ocuparon de casos de conversiones del Islam al cristianismo y que ahora dudan en salir a defenderla.

“No sé cuál será mi destino ahora. No sé qué me ocurrirá. Todo lo que realmente quería era tener una vida normal, como cualquiera”, declaró.

—————————————————————————————————

Dones egípcies perseguides pels fonamentalismes religiosos

Per Emad Mekay per AmecoPress

23 de maig, El Caire. La jove cristiana Abeer Fakhry volia viure amb un home que l’estimés i respectés, i no amb el seu marit abusador. Però la persegueixen la seva pròpia família, l’Església Catòlica Apostòlica Ortodoxa, els fonamentalistes salafistes i els generals de l’exèrcit egipci. “Jo només volia ser feliç”, diu Abeer, ara coneguda simplement pel seu nom de pila, en un vídeo de YouTube que va fer famosa la seva història a Egipte.

La seva experiència posa de relleu la violència domèstica a què estan sotmeses les dones cristianes ortodoxes, que busquen protecció en altres parts però es troben amb que els ensenyaments de la seva Església les mantenen atrapades en matrimonis permanents i sovint intolerables. Encara que l’Església mateixa es queixa que la majoria musulmana del país les discrimina, aquest cas també subratlla que aquesta institució religiosa els nega la llibertat als seus propis fidels.

En diverses entrevistes divulgades pels mitjans de comunicació des d’ubicacions secretes, Abeer descriu com el seu matrimoni amb un home cristià com ella al poble de Kafr Shehata, a la central província de Assiut, ràpidament es va tornar un malson. Era habitual que el seu espòs abusés d’ella verbalment i també que la colpegés, va relatar.
Abeer, qui pateix un tipus d’anèmia que requereix transfusions de sang cada tres mesos, va demanar el divorci, però la poderosa i conservadora Església Ortodoxa, liderada des de 1971 pel papa Shenouda III, es va negar a concedir. “Em van dir que només podria lliurar-me d’aquest matrimoni si canviava de religió”, va explicar en un programa del canal de televisió cristià OTV. “Llavors vaig pensar en convertir a l’islamisme”, va dir.

Així que quan va conèixer a Yassen, un musulmà que treballava com a vigilant en un autobús de passatgers en el qual ella viatjava diàriament, i la va tractar amb respecte, Abeer es va enamorar ràpidament d’ell. El 23 de setembre de l’any passat, Abeer va creure que la seva vida canviaria per millor quan va entrar a la mesquita Al-Azhar, una de les més antigues d’Egipte, per convertir-se al Islam i casar-se amb Yassen. Tots dos havien decidit abandonar el seu poble.
Però la seva felicitat va durar poc. Es va veure obligada a anar d’un costat a un altre perquè la seva família la perseguia per tot el país. A molts cristians ortodoxos els preocupa que estigui minvant la quantitat de feligresos, i que molts dels seus fills s’estiguin fent musulmans a un ritme que els resulta intolerable. El Pew Forum on Religion and Public Life als Estats Units va dir que alguna vegada els cristians van ser la majoria a Egipte, però que ara són tot just el 4,5 per cent dels seus 86 milions de habitants. I això inclou a totes les denominacions cristianes, com els catòlics i els protestants.

El règim de l’ex president Hosni Mubarak (1981-2011) va fer els ulls grossos quan l’Església va perseguir als que es convertien a l’Islam, en un intent per portar de tornada a la cristiandat ortodoxa. Influenciades per les opinions ultraconservadores del papa Shenouda, moltes famílies cristianes que sovint s’inclinaven cap a l’esquerra i formaven escoles de pensament liberal, van acceptar en els últims temps la idea que la conversió és una heretgia i un delicte capital tot i que aquests punts de vista sovint han causat friccions amb la majoria musulmana del país.
Dies abans de conèixer la història de Abeer, Salwa, una altra jove cristiana, mare tres fills que s’havia convertit a l’Islam set anys abans, va ser assassinada per membres de la seva família cristiana. També van matar a un dels seus fills i van ferir al seu espòs, que era musulmà. Tement córrer la mateixa sort, Abeer va trobar un lloc per amagar-prop de Benha, 40 quilòmetres al nord del Caire. Però aviat un veí musulmà va alertar la família.
Al març, els seus familiars la van capturar i la van portar a diferents esglésies. Va acabar en una del barri de Imbaba, a la capital, on una barreja de fanatisme i pobresa condueix a freqüents enfrontaments. Abeer se les va arreglar per trobar un telèfon mòbil des del qual cridar al seu espòs. Sentint-se sol i indefens, Yassen recórrer a un grup amb renovat poder a Egipte: els fonamentalistes musulmans salafistes, que després de la caiguda de la policia secreta de Mubàrak s’han tornat actius públicament.

Desenes de salafistes es van congregar ràpidament fora de l’església de Mar Mina, en Imbaba. Llavors van esclatar enfrontaments que van deixar vuit musulmans i quatre cristians morts. Altres 210 van resultar ferits i es van incendiar dues esglésies. Aquests incidents han estat els pitjors que Egipte ha viscut en anys. Molts temen que la revolució del 25 de gener que va enderrocar a Mubàrak es vegi perjudicada per les tensions religioses.
Milers de cristians portant creus i imatges dels seus sants, es van congregar al dia següent a El Caire, on molts van entonar càntics reclamant el retorn de Mubàrak i demanant que els seus temples siguin protegits dels salafistes.

Mubarak va mantenir a ratlla a grups musulmans com els salafistes mitjançant la brutalitat policial. També va donar el papa Shenouda via lliure per controlar la minoria cristiana ortodoxa a canvi que després recolzés la presidència del fill de Mubàrak, Gamal. El papa Shenouda prohibir que els cristians prenguessin part en la revolució del 25 de gener, que l’11 de febrer va culminar amb la caiguda de Mubàrak.

Els mitjans egipcis, encara dirigits per executius de l’era Mubàrak, van buscar immediatament un boc expiatori per al vessament de sang en Imbaba. Llavors van culpar l’Abeer. Els diaris van començar a cridar-la “la causa de tots els mals” i molts columnistes es van preguntar si era una persona prou valuosa. Ella va aconseguir escapar de l’església durant els enfrontaments, però els generals de l’exèrcit la rastrejar, la van arrestar i la van acusar d’atiar els conflictes religiosos.

Ara Abeer està rere les reixes de la presó de dones de Qanater i la culpen gairebé tots, fins i tot organitzacions de drets humans que sovint es van ocupar de casos de conversions de l’Islam al cristianisme i que ara dubten a sortir per defensar-la.
“No sé quin serà el meu destí ara. No sé què em passarà. Tot el que realment volia era tenir una vida normal, com qualsevol”, va declarar.

——————————————————————————————————-

Egyptian women harassed by religious fundamentalism

By Emad Mekay for AmecoPress

 

23rd, May, Cairo. The Christian girl Abeer Fakhry wanted to live with a man whom she loved and respected, and not with her abusive husband. But she was persecuted by  her own family, the Orthodox Catholic Church, the fundamentalist Salafi group and the generals of the Egyptian army. “I just wanted to be happy,” says Abeer, now known simply by his first name, in a YouTube video that made famous her story in Egypt.

Her experience highlights the domestic violence to which Orthodox Christian women are subjected, who seek safety elsewhere only to find that the teachings of their Church keep them trapped in permanent  and  often intolorable marriages. Although the church itself complains about the country’s Muslim majority discriminating them, this case also underlines that this religious institution also denies freedom to their faithful.

In interviews published by the media taken from secret locations, Abeer described how her marriage to a Christian man like her in the village of Kafr Shehata, in the central province of Assiut, quickly became a nightmare. It was usual for her husband to abuse her verbally and he also hit her, she said.

Abeer, who suffers from a type of anemia that requires blood transfusions every three months, asked to divorce, but the powerful and conservative Orthodox Church, led since 1971 by Pope Shenouda III, refused to. “They said I could only get rid of this marriage if I changed religion,” she said in the television program OTV Christian. “The it was when I thought of converting to Islam,” she explained.

So when she met Yassen, a Muslim who worked as a guard in a bus in which she traveled daily, and treated her with respect, Abeer quickly fell in love with him. On 23rd September last year, Abeer thought her life would change for the better when she entered the Al-Azhar mosque, one of the oldest in Egypt, to convert to Islam and marry Yassen. Both had decided to leave their village.

But their happiness was short lived. She was forced to go back and forth because his family was chasing her around the country. Many worry about Orthodox Christians dwindling number of parishioners, and about many of their children converting to Muslims at a pace that is intolerable for them. The Pew Forum on Religion and Public Life in America once said that Christians were the majority in Egypt, but they are now just 4.5% of their 86 million inhabitants. And that includes all Christian denominations, including Catholics and Protestants.

The regime of former President Hosni Mubarak (1981-2011) turned a blind eye when the Church persecuted those who converted to Islam in an attempt to bring them back to Orthodox Christianity. Influenced by the ultra-conservative views of Pope Shenouda, many Christian families who were often inclined to the left and liberal schools of thought, have recently accepted the idea that conversion is a heresy, a capital crime,  although those points of view have often caused friction with the Muslim majority of the country.

Some days before knowing the story of Abeer, Salwa, another young Christian mother of three children, who had converted to Islam seven years ago, was murdered by members of her Christian family. They also killed one of her children and wounded her husband, who was Muslim. Fearing the same fate, Abeer found a hiding place near Benha, 40 miles north of Cairo. But soon a Muslim neighbor alerted her family.

In March, her family captured her and took her to different churches. She ended up in the neighborhood of Imbaba in the capital, where a mixture of fanaticism and poverty leads to frequent clashes. Abeer managed to find a cell phone from which to call her husband. Feeling alone and helpless, Yassen asked for help to a group with renewed power in Egypt: the Salafists, a Muslim fundamentalist group, that after the fall of Mubarak’s secret police, have become very active.

Tens of Salafists quickly gathered outside the Church of Mar Mina, Imbaba. Then, fighting broke out that left with eight dead Muslims and four dead Christians. Another 210 people were injured and two churches were burned. These incidents have been the worst that Egypt has experienced in years. Many fear that the revolution of 25 January, that toppled Mubarak, may be harmed by religious tensions.

Thousands of Christians carrying crosses and images of their saints, gathered on the next day in Cairo, where many chanted demanding the return of Mubarak and demanding that their temples were protected against the Salafists.

Mubarak held off Muslim groups like the Salafists by police brutality. Pope Shenouda also gave free rein to control the Orthodox Christian minority in exchange for supporting Mubarak’s son, Gamal. Pope Shenouda forbade Christians to take part in the revolution of 25 January to 11 February that culminated with the fall of Mubarak.

The Egyptian media, still led by executives of the Mubarak’s era, immediately seek a scapegoat for the bloodshed in Imbaba. Then they blamed Abeer. Newspapers began to call her “the cause of all evils” and many columnists questioned whether she was valuable enough. She managed to escape from the church during the fighting, but the army generals tracked her and she was arrested and accused of stoking religious conflict.

Abeer is now behind the bars of the women’s prison Qanater and she’s blamed by almost everyone, including human rights organizations, that often deal with cases of conversions from Islam to Christianity but now hesitate to go out and defend her.

“I do not know what my destiny is now. I do not know what will happen to me. All I really wanted was to have a normal life, as anyone,” she said.

Read Full Post »

Haifa Haidar, premi de l’Organització de Dones Àrabs de Ciències Socials 2010

La nostra companya de la Xarxa Mediterrània de Periodistes amb visió de gènere Haifa Haidar (Hamed Moussa Haidar), presidenta de la Unió de Dones Jordanes i responsable del centre d’atenció a dones maltractades a Ammán, Jordània, ha rebut el Premi de l’Organització de Dones Àrabes per a les Ciències Socials 2010.

El premi consisteix en una subvenció per a una tesi sobre el projecte “El paper dels programes de la Unió de Dones de Jordània per a les dones maltractades”, presentat a la Universitat de Jordània i al Centre d’Estudis de la Dona.

Cal remarcar la trajectòria de Haidar, nascuda a Síria, advocada i especialista en violència contra les dones i actuant en l’àmbit dels Drets Humans i els temes de gènere. Ha treballat durant bastants anys en programes contra la violència i per l’empoderament de les dones.

L’associació que presideix, la Unió de Dones Jordanes, té més de 40 anys i unes 10.000 associades. No rep cap ajut econòmic del govern jordà, però han pogut desenvolupar programes com la línea d’atenció telefónica gràcies a l’ajut internacional.

La Organització de Dones Àrabs és una organització no governamental que opera sota el paraigües de la Lliga Àrab.

——————————————————

Haifa Haidar, premio de la Organización de Mujeres Árabes de Ciencias Sociales 2010

Nuestra compañera de la Red Mediterránea de Periodistas con visión de género Haifa Haidar (Hamed Moussa Haidar), presidenta de la Unión de Mujeres Jordanas y responsable del centro de atención a mujeres maltratadas de Ammán, Jordania, ha recibido el Premio de la Organización de Mujeres Árabes para las Ciencias Sociales 2010.

El premio consiste en una subvención para una tesis de maestría del proyecto “El papel de los programas de la Unión de Mujeres de Jordania para las mujeres maltratadas”, presentado en la Universidad de Jordania y en el Centro de Estudios de la Mujer.

Cabe señalar la trayectoria de Haidar, nacida en Siria, abogada y especialista en violencia contra las mujeres, y actuando en el ámbito de los derechos humanos y los temas de género. Ha trabajado durante varios años en los programas contra la violencia y por el empoderamiento de las mujeres.

La Asociación que preside,  la Unión de Mujeres Jordanas, tiene más de 40 años, y unas 10.000 asociadas.  No recibe ninguna ayuda económica del gobierno jordano, pero han podido desarrollar algunos programas, como la línea de atención telefónica, gracias a la ayuda internacional.

La Organización de Mujeres Árabes, es una organización no gubernamental que opera bajo el paraguas de la Liga Árabe.

——————————————————

Haifa Hidar, award of the Arab Women Organisation in Social Sciences 2010

Our colleague in the Mediterranean Network of Journalists with gender perspective Haifa Haidar (Hamed Moussa Haidar), president of the Jordanian Women’s Union and head of the center for women suffering violence in Amman, Jordan, received the Award of the Organization of Women Arab in Social Science 2010.

The award consists of a grant for a master’s thesis project “The role of programs developed by the Jordanian Women’s Union for women suffering violence” presented at the University of Jordan and the Center for Women’s Studies.

We remark Haidar’s profile, born in Syria, lawyer and a specialist in violence against women, and acting in the field of human rights and gender issues. He has worked for several years in programs to fight violence and for the empowerment of women.

The Association she is in, the Jordanian Women’s Union, has over 40 years, and approximately 10,000 associates. It receives no financial assistance from the Jordanian government, but they have developed some programs, such as an assistance telephone line, thanks to the  international aid.

The Arab Women Organization is a non-governmental organization that operates under the umbrella of the Arab League.

Read Full Post »

Marta Ayora i Marga Pont, periodistes de la XIDPICCAT – XIPAVG, editores de la newsletter

El passat mes de novembre llançàvem la nostra primera NEWSLETTER dedicada a dones periodistes i comunicadores que desenvolupen el seu treball amb dificultat en països en conflicte de la ribera de la Mediterrània. Amb la posada en marxa d’aquest projecte, es materialitzava un dels acords adoptats el setembre del 2008 a l’IEMED (Institut Europeu de la Mediterrània), dins de la preparació de la III Trobada Mediterrània de Periodistes i Comunicadores amb Visió de Gènere.

En aquest número hem volgut ressaltar com a tema central la violència que estan vivint les dones palestines, a causa de crims d’honor o violència de gènere dins la parella i incidir, especialment, en l’escassa implicació i resposta que estan mostrant els governs locals per solucionar aquest problema.

Kawther Salam, periodista palestina i actualment refugiada a Àustria, recull en el seu article la constatació de més de 13 crims per honor que s’han produït en només 2 mesos des de principis d’any a Palestina i també, en una altra col.laboració seva, ens reporta l’ assassinat d’una dona àrab a Viena que segons les proves aportades apunten al marit de la víctima comella com a probable responsable de l’assassinat.

En un altre ordre de coses, volem dedicar una menció especial al Marroc, que actualment forma part de la coordinació de la RIPVG i serà probablement la propera seu per celebrar la IV Trobada Internacional de la mateixa.

Us acostem al Fòrum d’Anna Lindh, que es va celebrar a Barcelona el passat mes de març, en el qual més de 1.000 organitzacions de la societat civil es van comprometre amb un full de ruta per restaurar la confiança en els valors compartits.

Si teniu l’oportunitat, no deixeu de visitar a Barcelona l’exposició ‘(13)25 Al principi va ser la paraula’. I per acabar, us anunciem la preparació de la IV Trobada de la Xarxa Mediterrània en la qual esteu tots i totes convidades.

Estem obertes a rebre les vostres col.laboracions i que ens aporteu tota la informació que considereu interessant per a la seva difusió.

——————————

Marta Ayora y Marga Pont, periodistas de la XIDPICCAT – XIPAVG, editores de la newsletter

El pasado mes de noviembre lanzamos nuestra primera NEWSLETTER dedicada a mujeres periodistas y comunicadoras que desarrollan su trabajo con dificultad en países en conflicto de la ribera del mediterráneo. Con la puesta en marcha de este proyecto, se materializaba uno de los acuerdos adoptados en septiembre del 2008 en el IEMED (Instituto Europeo de la Mediterránea), dentro de la preparación del III Encuentro Mediterráneo de Periodistas y Comunicadoras con Visión de Género.

En este número hemos querido resaltar como tema central la violencia que están viviendo las mujeres palestinas, a causa de crímenes de honor o violencia de género dentro de la pareja e incidir, especialmente, en la escasa implicación y respuesta que están mostrando los gobiernos locales para solventar este problema.

Kawther Salam, periodista palestina y actualmente refugiada en Austria, recoge en su artículo la constatación de más de 13 crímenes por honor que se han producido en tan sólo 2 meses desde principios de año en Palestina y también, en otra colaboración suya, nos reporta el asesinato de una mujer árabe en Viena que según las pruebas aportadas apuntan al marido de la víctima como probable responsable del asesinato.

En otro orden de cosas, queremos dedicar una mención especial a Marruecos, que actualmente forma parte de la coordinación de la RIPVG y será probablemente la próxima sede para celebrar el IV Encuentro Internacional de la misma.

Os acercamos al Foro de Anna Lindh, que se celebró en Barcelona el pasado mes de marzo, en el que más de 1.000 organizaciones de la sociedad civil se comprometieron con una hoja de ruta para restaurar la confianza en los valores compartidos.

Si tenéis la oportunidad, no dejéis de visitar en Barcelona la exposición ‘(13) 25 Al principio fue la palabra‘. Y para acabar, os anunciamos la preparación del IV Encuentro de la Red Mediterránea al que estáis todos y todas invitadas.

Estamos abiertas a recibir vuestras colaboraciones y a que nos aportéis cuanta información consideréis interesante para su difusión.

——————————

Marta Ayora and Marga Pont, journalists XIDPICCAT – XIPAVG, publishers of the newsletter

Last November we launched our first newsletter dedicated to women journalists and communicators who develop its work with difficulties in countries in conflict on the banks of the Mediterranean. With the implementation of this project, we materialized one of the resolutions adopted in September 2008 in the IEMED (European Institute of the Mediterranean), during a session of preparation of the Third Mediterranean Meeting of Journalists and Communicators with Gender Vision.

In this issue we would like to highlight violence as a central theme that Palestinian women are living, because of honor crimes or domestic violence and we want to especially stress in the low involvement and response that local governments are showing to solve this problem.

Kawther Salam, a Palestinian journalist and now a refugee in Austria, states in her article the discovery of more than 13 honor killings that have occurred in only 2 months earlier this year in Palestine and, in another collaboration of her own, she reports the murder of an Arab woman in Vienna in which case the evidence points to the husband of the victim as responsible for the murder.

Otherwise, we would like to dedicate a special reference to Morocco, which is now part of the coordination of RIPVG and that will probably be the next venue to celebrate the Fourth International Meeting of the RIPVG.

We also approach the Anna Lindh Forum, held in Barcelona last March, in which more than 1,000 civil society organizations were committed to a roadmap to restore confidence in shared values.

If you have the opportunity, do not miss the exhibition in Barcelona ‘(13) 25 In the beginning was the word’. And finally, we announce the preparation of the IV Meeting of the Mediterranean Network to which everyone is invited.

We are open to receive your contributions as much information you consider interesting for dissemination.

Read Full Post »

Marta Tudela Torres, Responsable de Gènere, ACSUR-Les Segovias

L’inferior protagonisme de les dones respecte als homes en els mitjans de comunicació, així com el tractament estereotipat que se’n fa, constitueixen fets àmpliament estesos a tot el món. Palestina no n’és una excepció. Allí les qüestions que afecten a les dones apareixen poc en els mitjans i les imatges que circulen sobre elles les mostren exclusivament en la seva condició de víctimes del conflicte àrab-israelià. El que no és tan habitual és que se centrin a mostrar les experiències de moltes dones que treballen per la garantia, defensa i compliment dels drets humans.

I és que encara que sigui cert que les dones palestines sofreixen les pitjors conseqüències del conflicte, no ho és menys que també són activistes que estan lluitant per canviar la situació; ni que són exemples de resistència quotidiana davant la violació de drets humans que els imposa l’ocupació israeliana en el seu dia a dia. Els models de dona són en realitat molt més variats, i depenen de l’encreuament de múltiples variables, entre les quals, la classe, l’ètnia o l’edat.

Les dones palestines, com qualsevol col·lectiu de dones, comparteixen una sèrie de circumstàncies desfavorables derivades de les expressions del patriarcat en el context econòmic, social, polític i cultural que les envolta, que en el cas palestí estan clarament mediatizades pel conflicte. Però les dones són diverses, encara que els mitjans de comunicació sovint semblin obstinats a presentar-les des d’un sol angle.

A Betlem, Cisjordània, l’any 2004 va sorgir l’Associació TAM (les sigles en àrab de “Dones”, “Mitjans de comunicació” i “Desenvolupament”), a partir de la iniciativa de 7 dones i homes palestines, activistes dels drets de les dones i especialistes en mitjans de comunicació, que van decidir anar per feina per fer alguna cosa en aquest àmbit.

Un dels principals objectius de TAM és contribuir a l’empoderament de les dones palestines utilitzant la comunicació com a eina per incrementar la conscienciació de la societat palestina al voltant dels temes relatius a les dones. Per aconseguir-ho, una de les seves principals estratègies és promoure la inclusió de temàtiques d’interès de les dones en els continguts dels mitjans, que solen estar absents en la gran majoria d’ells. Això s’aconsegueix mitjançant la realització de videos participatius que tracten temes com la vivència de les dones de la poligàmia, la violència de gènere o els abusos sexuals i que després són projectats en televisions locals palestines. També es realitzen programes, talk-shows, curts o documentals.

A través d’ells, s’aconsegueix sensibilitzar a la societat sobre qüestions que en gran mesura són considerades com a tabú, exercint un fort impacte (la societat palestina és una de les que presenta majors quotes de persones consumidores de televisió, especialment de televisions locals). D’altra banda, gràcies a la formació de formadores en la realització de videos participatius, també s’aconsegueix potenciar la participació de les dones com a treballadores dels mitjans de comunicació.

Com a agents estratègics en la creació d’opinió i en la transformació de la imatge simbòlica de les dones en la societat, els mitjans tenen un paper clau per afavorir l’equitat de gènere a Palestina. És per això que des d’ACSUR-Las Segovias recolzem el treball d’organitzacions com TAM que estan intentant construir les dones des d’una visió més justa i, en definitiva, veraç. ACSUR – Les Segovias és una organització que s’autodefineix com a feminista i parteix de la convicció que la comunicació és, abans que res, un dret.

Més informació detallada dels objectius i la missió de l’organització a www.tam-media.org

—————————————————————–

Marta Tudela Torres, Responsable de Género, ACSUR-Las Segovias

 

El inferior protagonismo de las mujeres respecto a los hombres en los medios de comunicación, así como el tratamiento estereotipado de ellas, constituyen hechos ampliamente extendidos en todo el mundo. Palestina no es una excepción. Allí las cuestiones que afectan a las mujeres aparecen poco en los medios y las imágenes que circulan sobre ellas las muestran exclusivamente en su condición de víctimas del conflicto árabe-israelí. Lo que no es tan habitual es que se centren en mostrar las experiencias de muchas mujeres que trabajan por la garantía, defensa y cumplimiento de los derechos humanos.

Y es que aún siendo cierto que las mujeres palestinas sufren las peores consecuencias del conflicto, no lo es menos que también son activistas que están luchando por cambiar la situación; ni que son ejemplos de resistencia cotidiana ante la violación de derechos humanos que les impone la ocupación israelí en su día a día. Los modelos de mujer son en realidad mucho más variados, y dependen del cruce de múltiples variables, entre ellas, la clase, la etnia o la edad.

Las mujeres palestinas, como cualquier colectivo de mujeres, comparten una serie de circunstancias desfavorables derivadas de las expresiones del patriarcado en el contexto económico, social, político y cultural que las rodea, que en el caso palestino están claramente mediatizadas por el conflicto. Pero las mujeres son diversas, aunque los medios de comunicación a menudo parezcan empeñados en presentarlas desde un solo ángulo.

En Belén, Cisjordania, surgió en 2004 la Asociación TAM (son las siglas en árabe de “Mujeres”, “Medios de Comunicación” y “Desarrollo”), a partir de la iniciativa de 7 mujeres y hombres palestinas, activistas de los derechos de las mujeres y especialistas en medios de comunicación, que decidieron ponerse manos a la obra para hacer alguna cosa al respecto.

Uno de los principales objetivos de TAM es contribuir al empoderamiento de las mujeres palestinas utilizando la comunicación como herramienta para incrementar la concienciación de la sociedad palestina alrededor de los temas relativos a las mujeres. Para ello, una de sus principales estrategias es promover la inclusión de temáticas de interés de las mujeres en los contenidos de los medios, que suelen estar ausentes de la gran mayoría de ellos. Esto se consigue mediante la realización de videos participativos que tratan temas como la vivencia de las mujeres de la poligamia, la violencia de género o los abusos sexuales y que después son proyectados en televisiones locales palestinas. También se realizan programas, talk-shows, cortos o documentales.

A través de ellos, se consigue sensibilizar a la sociedad sobre cuestiones que en gran medida son consideradas como tabú, ejerciendo un fuerte impacto (la sociedad palestina es una de las que presenta mayores cuotas de personas consumidoras de televisión, especialmente de televisiones locales). Por otro lado, gracias a la formación de formadoras en la realización de videos participativos, también se consigue potenciar la participación de las mujeres como trabajadoras de los medios de comunicación.

Como agentes estratégicos en la creación de opinión y en la transformación de la imagen simbólica de las mujeres en la sociedad, los medios tienen un papel clave para favorecer la equidad de género en Palestina. Es por ello que desde ACSUR-Las Segovias apoyamos el trabajo de organizaciones como TAM que están intentando construir a las mujeres desde una visión más justa y, en definitiva, veraz. ACSUR – Las Segovias es una organización que se autodefine como feminista y parte de la convicción de que la comunicación es, ante todo, un derecho.

Más información detallada de los objetivos y la misión de la organización en www.tam-media.org

—————————————————————–

Marta Tudela Torres, Gender Responsible, ACSUR-Las Segovias

The role of women inferior to men in the media and the stereotypical treatment of them, are widely spread throughout the world. Palestine is no exception. There the issues affecting women appear shortly in the media and the images circulating on the show exclusively on them as victims of the Arab-Israeli conflict. What is not so common is that they focus on showing the experiences of many women working for the security, defense and enforcement of human rights.

And it still remains true that Palestinian women suffer the worst consequences of the conflict, it is equally true that they are also activists who are fighting to change the situation, nor are examples of everyday resistance to the violation of human rights imposed on them Israeli occupation in their day to day. The female models are actually much more varied, and depend on the crossing of multiple variables, including class, ethnicity or age.

Palestinian women, like any group of women, share a number of unfavorable circumstances arising from expressions of patriarchy in the economic, social, political and cultural life around them, which in the Palestinian case are clearly mediated by the conflict. But women are different, although the media often seem determined to present them from a single angle.

In Bethlehem, West Bank, the Association appeared in 2004 TAM (Arabic stands for “Women”, “Media” and “Development”), from the initiative of Palestinian men and 7 women, rights activists women and media specialists, who decided to get down to work to do something about it.

One of the main goals of TAM is to contribute to the empowerment of Palestinian women using communication as a tool to increase awareness of Palestinian society about issues concerning women. For this, one of its main strategies is to promote the inclusion of issues of interest to women in media content, which are generally absent from the vast majority of them. This is achieved through the implementation of participatory videos covering topics regarding the experiences of women of polygamy, gender violence or sexual abuse and which are then projected on local Palestinian television. Also conducted programs, talk shows, short films and documentaries.

Through them, you get to sensitize society on issues that are largely regarded as taboo, exerting a strong impact (Palestinian society is one that presents greater share of people consuming television, especially local television). In addition, through training of trainers in conducting participatory videos, also get increasing participation of women as workers in the media.

As strategic actors in the creation of opinion and in the transformation of the symbolic image of women in society, the media have a key role in promoting gender equality in Palestine. That is why from ACSUR-The Segovia support the work of organizations like TAM that are trying to build a women from a more fair and ultimately truthful. ACSUR – The Segovia is an organization that describes itself as a feminist and part of the belief that communication is primarily a right.

More details of the objectives and mission of the organization www.tam-media.org

Read Full Post »