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No deixem que mori el teatre Llibertat de Jenín (Palestina)

Durant la primera Intifada (1987-1991), una activista jueva israeliana l’Arna Mer Khamis, es va traslladar al campament de refugiats de Jenin i va crear un teatre juvenil, per ajudar els nens i nenes a lluitar amb els problemes de la vida al camp i amb el conflicte a través del teatre. El teatre va tancar quan ella va morir el 1994.

Després de la seva mort, el fill d’Arna, en Juliano va tornar a Jenin durant un període de sis anys per veure el que havia succeït als nens que havien fet teatre amb la seva mare. Ell va crear un poderós documental anomenat Els nens d’Arna. Recentment, va construir un nou teatre en el camp, inspirat en l’obra de la seva mare, i el va anomenar el Teatre Llibertat. El van assassinar el 4 d’abril  del 2011.

Des del grup Dones x Dones es fa una crida per donar suport tot col·laborant econòmicament o fent objecció fiscal a les despeses militars, en memòria de l’Arna i el  Juliano i d’un projecte de pau de persones  israelianes que estan contra l’ocupació de Palestina i somnien un futur en llibertat pels nens i nenes de Palestina.

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No dejemos que muera el Teatro Libertad de Jenín (Palestina)

Durante la primera Intifada (1987-1991), una activista judía israelí, Arna Mer Khamis, se trasladó al campamento de refugiados de Jenin y creó un teatro juvenil, para ayudar a los niños y niñas a luchar contra  los problemas de la vida en el campo y con el conflicto a través del teatro. El teatro cerró cuando ella murió en 1994.

Tras su muerte, el hijo de Arna, Juliano, volvió a Jenin durante un período de seis años para ver lo que había sucedido a los niños que habían hecho teatro con su madre. Él creó un poderoso documental llamado Los niños de Arna. Recientemente, construyó un nuevo teatro en el campo, inspirado en la obra de su madre, y lo llamó el Teatro Libertad. Lo asesinaron el 4 de abril de 2011.

Desde el grupo Mujeres x Mujeres de Cataluña, se hace un llamamiento para apoyar colaborando económicamente o haciendo objeción fiscal a los gastos militares, en memoria de Arna y Juliano y de un proyecto de paz de personas israelíes que están contra la ocupación de Palestina y sueñan un futuro en libertad para los niños y niñas de Palestina.

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Don’t let the Freedom Theatre in Jenin (Palestine) die

During the first Intifada (1987-1991), a Jewish Israeli activist, Arna Mer Khamis, went to the Jenin refugee camp and created a youth theater to help children to fight the problems of life in the camp and conflict through theater. The theater closed in 1994 when she died.

After her death, Arna’s son, Julian0, returned to Jenin for a period of six years to see what had happened to the children who had done theater with his mother. He created a powerful documentary called Arna’s Children. Recently, he built a new theater in the camp, inspired in the work of his mother, and called it the The Freedom Theatre. He was assassinated on 4 April, 2011.

From the group Women x Women of Catalonia, there’s an appeal to support financially or by contributing to tax objection to military spending, in memory of Arna and Juliano and for a peace project of people who are against the Israeli occupation of Palestine and dream of a future in freedom for the children of Palestine.

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Exposició / Exposición / Exhibition

‘(13)25 Al principi va ser la paraula’ del fotògraf Dani Lagartofernández
‘(13)25 Al principio fue la palabra’ del fotógrafo Dani Lagartofernández
‘(13)25 At the beginning it was the word’ of Dani Lagartofernández , photographer

Fotos a Flickr / Fotos en Flickr / Photos in Flickr

Centre d’Informació i Recursos per a les Dones (CIRD). Camèlies, 36. Barcelona.

Del 13 d’abril al 28 de maig / Del 13 de abril al 28 de mayo / From 13 april to 28 may

Amb el suport de / Con el apoyo de / Supported by:
Xarxa Internacional de Dones Periodistes i Comunicadores de Catalunya – Xarxa Internacional de Periodistes amb Visió de Gènere (XIDPIC.CAT – XIPAVG)

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Tona Gusi, Virginia Montañés, Elena Zambelli. Red Internacional de Mujeres Periodistas y Comunicadoras – Red Internacional de Periodistas con Visión de Género
Agradecimientos a Patricia Estévez, Jeannette Mauricio, Sonia Ruiz y CIMAC de la Red Internacional, al fotógrafo Muhammad Jaridi y a la FCDP.

(Article publicat a Quaderns de la Mediterrània núm. 8 Medios de comunicación y percepciones mútuas)

Una de las ventajas de las redes profesionales de mujeres es la de poder realizar análisis en los que convergen diferentes perspectivas culturales y realidades políticas, llevados a cabo por las propias mujeres a partir de la puesta en común de sus distintas experiencias profesionales, en este caso como periodistas. En sus encuentros se constata que, hoy por hoy, la visibilidad de las mujeres en los medios de comunicación del Mediterráneo es aún baja, altamente estereotipada, y su tratamiento suele ir siempre vinculado a los aspectos más problemáticos derivados de la inmigración.

Mujeres migrantes árabes y/o musulmanas: la «otra» dentro de la Fortaleza Europa

A lo largo de la historia moderna y contemporánea, las mujeres siempre han representado la proyección de la nación o comunidad deseada, imaginada, reinventada, redescubierta: desde las revoluciones francesa y rusa a los proyectos coloniales, los movimientos nacionalistas anticoloniales y los fundamentalismos religiosos, pasando por el conflicto de Afganistán, iniciado en el año 2001 por Estados Unidos y aún por concluir.

Hasta la fecha, los poderes coloniales y neocoloniales occidentales han utilizado la condición de las mujeres en los países del «otro» para justificar el peso del hombre blanco en el cumplimiento de su «misión civilizadora» en los confines del mundo. La construcción esencialista de la mujer árabe y/o musulmana media que lleva velo como una categoría de seres homogéneamente subordinados, pasivos y oprimidos tipifica a la perfección el recorrido de la mirada orientalista occidental. Sin embargo, estos mismos procesos de otredad produjeron antitéticamente contrarreacciones entre los pueblos «nativos», por lo que las mujeres –y el control de sus cuerpos– pasó a ser igualmente fundamental en el proyecto político de la reconstrucción de la nación o comunidad regeneradas fuera de la interferencia extranjera.

Junto con las revoluciones en el transporte y las comunicaciones del último cuarto del siglo xx, los procesos de globalización económica, cultural y social aceleraron los flujos migratorios hacia los países occidentales, en los que las mujeres sí representan ahora una proporción importante, ya sea en el contexto de la reunificación de las familias o como trabajadoras por su cuenta que regularmente envían remesas a sus países de origen.

Por lo tanto, los debates sobre la gestión interna de los procesos migratorios entre políticas asimilacionistas e integracionistas no son nuevos, como lo demuestra, por ejemplo, el resurgimiento de los partidos de extrema derecha, chovinistas y racistas en toda Europa. Sin embargo, al parecer, con el 11-S algo cambió irreversiblemente, dado que la ideología del choque de civilizaciones ha proyectado una sombra islamofóbica sobre las mujeres y hombres migrantes (de primera, segunda, tercera o cualquiera que sea la generación), que ahora representan la «quinta columna»: el enemigo dentro de la Fortaleza Europa.

La imagen de la mujer árabe y/o musulmana cubierta con el velo, subyugada y oprimida, vuelve ahora aparentemente a poblar la mirada occidental desde dentro de sus metrópolis, significando con su cuerpo (más o menos oculto) las fronteras siempre difusas de culturas que, sin embargo, la poderosa retórica del choque de civilizaciones presenta como históricamente incomunicadas entre sí. La mujer árabe y/o musulmana con velo que vive en Occidente es considerada aún como oprimida y subyugada por los hombres de su familia, pero el velo ha pasado a representar un rechazo obstinado a «integrarse» en la cultura o culturas de los países de acogida y, como tal, se ve e interpreta como una amenaza. Sin duda, los cuerpos de las mujeres han vuelto a personificar los proyectos identitarios rivales en la construcción de comunidades reimaginadas que son el resultado de la yuxtaposición entre «nativos» (hombres y mujeres blancos occidentales) y otros «invasores» amenazadores (hombres y mujeres migrantes).

Responsabilidad de los medios: ¿construyen puentes o barreras?

En todos los encuentros que mantenemos las periodistas de los países mediterráneos desde 1990, el lugar central de los debates lo ocupa el tema de las distintas percepciones que obtenemos a través de las informaciones y las imágenes que transmiten los medios de comunicación árabes y los occidentales de las mujeres de ambas orillas.

No es de extrañar, ya que esas imágenes que se transmiten, a pesar de que todas las consideremos muy alejadas de la realidad y no creamos en absoluto que reflejen a las mujeres, ni su realidad, ni sus luchas, van creando opinión y contribuyen a consolidar estereotipos. Las reflexiones que recogemos en estas reuniones y en las que mantenemos con asociaciones de mujeres o con ONG que incluyen en sus acciones la perspectiva de género, nos recuerdan cómo esta influencia nos afecta a las propias periodistas, y cómo esos estereotipos se manifiestan a través de nuestras preguntas y nos delatan mediante nuestra extrañeza ante respuestas alejadas de las esperadas.

La mitad de las mujeres del mundo no se consideran representadas en la cultura popular y la mayoría no se sienten representadas en los medios (el 71% en el Estado español), según datos de un estudio sociológico de la empresa Dove. Mientras esta percepción está muy asumida respecto al propio ámbito territorial y cultural, persiste la idea de que la «otra», la de «otra cultura», sí está bien representada. Ello lleva a una retroalimentación de estereotipos que nos aleja entre nosotras o, como mínimo, nos obliga a hacer un gran esfuerzo para relacionarnos sin prejuicios y vencer las desconfianzas o recelos mutuos que han surgido debido a estas respectivas percepciones que no se ajustan a la realidad.

El fenómeno migratorio. Datos sobre el tratamiento informativo de las mujeres del sur del Mediterráneo en el Estado español

El fenómeno migratorio está creciendo. Las personas migrantes tienen cada vez mayor presencia en los países europeos. Este hecho, sin embargo, no se refleja en las televisiones locales, autonómicas o estatales.

El Observatorio de la Diversidad (coordinado por Mugak y XenoMedia en el Estado español) constata, en la edición de 2007 de la Semana Europea de los Medios y la Diversidad, presentada bajo el eslogan «Igualdad de oportunidades para tod@s», los siguientes datos:

• el tiempo dedicado a inmigración y minorías en los canales locales oscila del 0,78% al 2,86% de la totalidad de la programación; dentro de este escasísimo espacio, entre los temas tratados destacan abrumadoramente los relacionados con la violencia y el conflicto social, quedando en un tercer plano la integración y las condiciones de vida;

• en los canales autonómicos, su presencia oscila entre el 3,17 y el 6,72%, y el reparto temático lo ocupan en tres cuartas partes la delincuencia, el control de entrada migratoria y el conflicto social;

• en los estatales, los tres temas anteriores continúan siendo los más tratados; la delincuencia y el conflicto reciben más dedicación por parte de las televisiones más sensacionalistas, mientras que el control y las políticas migratorias son temas prioritarios para las públicas o aquellas ideológicamente cercanas al actual gobierno.

Además de esta escasa representación del fenómeno migratorio en los medios, generalmente la imagen del colectivo migrante se construye de manera estereotipada. Como dice Mary Nash en su libro Inmigrantes en nuestro espejo: 1 «Fabricar una identidad colectiva del otr@ desde estrategias discursivas de simplificación y de homogeneización facilita el asentamiento de estereotipos y una construcción simbólica de jerarquización cultural y social.» No veremos a los migrantes como iguales, sino como subalternos.

En el caso de las mujeres migrantes se produce una doble estereotipación: por una parte, por el hecho de ser migrantes y, por otra, por el hecho de ser mujeres. A pesar del aumento de mujeres de este colectivo durante los últimos veinte años, esta feminización de las migraciones no se ha reflejado en los medios de comunicación, que siguen mostrando una imagen de los colectivos de otras culturas completamente masculinizada. Las mujeres migrantes como fuente, protagonistas o sujeto de las informaciones en estos medios de comunicación no existen. Cuando no son invisibilizadas directamente, las mujeres pertenecientes a otras culturas suelen aparecer como víctimas, como madres de familia, esposas sumisas o prostitutas. En muy pocas ocasiones se las presenta como agentes de la acción, o como personas autónomas con capacidad de decisión.

Según Mary Nash en el libro antes citado, la constatación de la invisibilidad femenina refuerza la negación de las mujeres migrantes como agentes en la construcción de identidades y de valores de diálogo intercultural. Además de presentar una visión sesgada que niega la diversidad de género, el tratamiento de las migraciones en los medios de comunicación rehúsa el protagonismo al colectivo de mujeres migrantes y su condición de ciudadanas.

Tampoco para la publicidad, que sí ha creado discursos para otras minorías, existe el colectivo magrebí. En el tratamiento de las distintas minorías, los publicistas caen en nuevos tópicos al querer integrar a los inmigrantes en su condición de consumidoras/consumidores, transformándolos y transformándolas en personas sonrientes en todos sus carteles publicitarios. Además, las diferencias culturales, la diversidad, las basan en tópicos étnicos trillados y exóticos.

Sin embargo, el colectivo de la población magrebí no aparece jamás. Su ausencia es total para la publicidad, lo que los/las aleja aún más, si cabe, de la realidad cotidiana y de la posibilidad de otra mirada.

Importancia de las fuentes informativas

La elaboración del material informativo es, en esencia, un proceso de reconstrucción de la realidad, en la medida en que supone un trabajo de recorte, selección, exclusión y resumen de la misma. Desde el mismo momento en que en la mesa de redacción se decide qué es noticia, qué se puede y debe publicar, ya se está conformando la actualidad de una manera determinada. Este proceso está condicionado por múltiples factores, desde la línea editorial del periódico hasta el estilo personal del periodista que escribe la información. En el estilo del periodista influye desde la forma de organización del trabajo periodístico hasta el proceso de formación de los propios periodistas: saber profesional, rutinas de trabajo, ámbitos de relación, conocimientos, creencias, actitudes, prejuicios y visiones del mundo.

Una figura clave en la representación de imágenes de las «otras», en el caso de la información que llega de otras zonas, como el Magreb, es la figura del corresponsal, que vive de cerca la evolución del país y se involucra en la sociedad que lo acoge. Sin embargo, esta figura ha desaparecido prácticamente en la televisión, es escasa en la radio, y en la prensa ha sufrido graves recortes. Los medios de comunicación internacionales se conforman con la información que los enviados especiales o expertos en el tema o país donde ocurre la noticia pueden extraer en un plazo muy breve de tiempo, lo que condiciona de alguna manera la calidad de la información que están dando.

Las fuentes mayoritarias a las que se acude para informar en el caso de la inmigración son las instituciones públicas y la policía. Los datos que se dan ofrecen una visión unilateral, indicando siempre la nacionalidad de las y los inmigrantes que han tenido relación con hechos delictivos. Ello potencia en la sociedad los prejuicios y los tópicos que dificultan la integración. En la rutina de las y los periodistas no se contempla la fuente inmigrante, debido en gran parte a la falta de tiempo y a su precariedad laboral, y ello es imprescindible para encontrar una imagen normalizada lejos del estereotipo y del racismo. Hay, pues, una responsabilidad grave de las empresas mediáticas. Otro factor es la escasa contratación de periodistas de esas minorías, que podrían aportar una visión más sensibilizadora y normalizadora. Y, por supuesto, es preciso erradicar el mal uso del lenguaje con tantos términos discriminatorios.

Por otra parte, en algunas ocasiones, y en temas como el planteado en este artículo, los medios van a la deriva y carecen de una estrategia clara. El hecho de que las noticias se cubran de una determinada manera no está tan relacionado con la línea editorial de los medios de comunicación sobre temas concretos, sino con el interés y el conocimiento que hay en las redacciones. Si a esto se le añade la falta de formación de multitud de periodistas en temas relacionados con el islam, el mundo árabe, etc., la falta de sensibilidad o perspectiva de género y la ausencia de fuentes de información alternativas a las oficiales en sus agendas, nos encontramos con una imagen de la mujer migrante estereotipada y descontextualizada.

Una experiencia concreta sobre medios y participación pública de la mujer. Conclusiones del seminario «Hacia una participación justa de la mujer en la vida pública»

En el seminario «Hacia una participación justa de la mujer en la vida pública», organizado por la Association Ennakil pour la Femme et l’Enfant (muy extendida en Marruecos y que trabaja con la ayuda internacional de Intermón Oxfam y de la Diputación de Barcelona) en marzo de 2007 en Ouarzazate (Marruecos), hubo una intervención

sobre mujer y medios en cada una de las tres mesas redondas: «Situación de la mujer en la vida publica en Marruecos», «Los actores y la voluntad de instaurar una participación justa de la mujer en la vida pública» y «Oportunidades posibles e instrumentos para asegurar una participación justa de la mujer en la vida pública».

En diversas referencias dedicadas a los medios pudo constatarse que, si bien las mujeres con responsabilidades públicas en estos países tienen asesoramiento y apoyo de diversos colectivos profesionales, no pueden contar precisamente con la complicidad de los periodistas. A la gran dificultad del déficit de libertad de expresión, hay que sumar la casi nula visibilidad de las mujeres en los medios en todos los ámbitos de la vida y el estereotipo publicista de la superwoman occidental. Además, las propias mujeres periodistas o comunicadoras, ya sea por motivos laborales o por prejuicios informativos, no hacen esfuerzos para incorporar una perspectiva de género en la información.

De hecho, un breve análisis de los cinco periódicos más importantes de Marruecos durante los días en que se celebró el seminario mostró que sólo se cubrían las actividades de las mujeres de la casa real, la publicidad incluía anuncios para el consumo de mujeres embarazadas al más puro estilo de la mujer perfecta e irreal occidental, y apenas aparecía alguna que otra información breve sobre algún desgraciado suceso.

Como dato positivo cabe señalar que un periódico daba a conocer una encuesta sobre los nuevos valores de la ciudadanía marroquí en la que, si bien no se ofrecía la información con indicadores de género, sí se recogía la transformación social hacia un mayor reconocimiento del valor y posición de la mujer tanto en la vida familiar como en la profesional y social. Finalmente, otro periódico publicaba una entrevista a una conocida presentadora de la televisión marroquí durante el reinado del anterior monarca, en un estilo muy recordatorio.

Esa escasa incidencia en los medios, el no disponer de medios de comunicación propios y la percepción de impenetrabilidad en el mundo del periodismo y la comunicación son una constante en todos los encuentros, seminarios y foros, tal y como también quedó reflejado en las áreas de comunicación y mujeres del Foro Social Mundial de Nairobi, celebrado en Kenia en enero de 2007.

Voces de mujeres que desmontan estereotipos, tópicos y confusiones

Cada vez hay más voces de mujeres luchando contra las percepciones erróneas que el Norte tiene del Sur –victimismo, sumisión, atraso cultural (incluso preislámico), vestimenta, relación familiar y social relegada, orgullo, etc.– y contra las percepciones que el Sur tiene del Norte –la mujer como objeto sexual, frivolidad, olvido de valores, egoísmo, superioridad, etc. A continuación, recogemos las opiniones de algunas mujeres de ambas orillas del Mediterráneo, o acerca de ellas, publicadas en prensa escrita reciente.

Sobre el velo

«Las mujeres musulmanas tienen otros problemas más importantes, y quizás más comunes con el resto de mujeres. El problema se ha creado aquí (en Occidente). […] Sin negar que en esta comunidad (la musulmana), como en todas, hay desigualdades de género y que es cierto que hay mujeres a las que se les impone el velo (de la misma forma que se les imponen muchas otras cosas), vemos que hay una gran parte que lo lleva como una opción personal. […] El problema no es el velo sino lo que hay detrás. »2 Lena de Botton, estudiosa de la presencia pública de la mujer musulmana.

Sobre la educación y la integración social y laboral

«El Corán da al hombre la responsabilidad del sostenimiento familiar, y eso dificulta la promoción social femenina. […] La participación de las mujeres en las actividades económicas es inferior a la de otros lugares, a pesar de que el informe (de la ONU) reconoce que las chicas aprenden más rápido y son más responsables y esforzadas en el trabajo que los hombres.»3 Dolors Bramon, profesora de estudios islámicos.

«Si bien hasta mediados de los sesenta muchas mujeres árabes tenían vetado el acceso a la escuela, las estadísticas muestran ahora que el 90% de las niñas van al colegio. […] hay aún graves desequilibrios. La mitad de las mujeres árabes son analfabetas […] Su participación en la economía global es aún la más baja del mundo. Sólo el 33% tiene un papel activo en ese campo frente al 55,6% de media global.»4 Amat Al Alim Alsoswa, ministra yemení de Derechos Humanos y subsecretaria de Naciones Unidas.

«Avanzamos lentamente. Se aprovecha la ocupación femenina en el sector privado y hemos roto el tabú de atrevernos a criticar nuestra situación en público. […] En el trabajo los hombres nos respetan, sólo la gente tradicional no nos recibe bien cuando saben que no eres ama de casa o que no llevas velo.»5 Nadia Alaza, ingeniera de sistemas de la petrolera Aramco.

«Actualmente, en las ciencias, las mujeres trabajan sobre todo en filiales consideradas como “femeninas”, como la biología y la nutrición. Pero a partir de un cierto nivel jerárquico, son invisibles. Toda la carga familiar recae sobre ellas […] Yo misma he tenido que luchar cinco veces más que cualquier hombre para ser hoy la única mujer profesora. […] Las mujeres tienen una cualidad muy importante para las ciencias. Son menos agresivas en sus decisiones.»6 Amena Gurib-Fakim, profesora de química ganadora del premio L’Oréal-Unesco «Mujeres en la ciencia».

«Jamás he aceptado ser tratada de un modo distinto a mis hermanos […] jamás he soportado el rol subalterno al que nos querían confinar algunos compañeros masculinos. […] Intento hacer comprender a las mujeres jóvenes, a las futuras médicas, que deben retomar la antorcha por los derechos de las mujeres y luchar para ser las mejores. La mediocridad se acepta en un hombre, no en una mujer.»7 Hakima Himmich, jefa del Servicio de Enfermedades Infecciosas, CHU Ibn Rochd de Casablanca, Marruecos.

Sobre la participación política

«He participado en el movimiento de las mujeres marroquíes desde su nacimiento a principios de los años ochenta. Nuestro caballo de batalla era la reforma del arcaico código de las mujeres, la mudawana. La cuestión femenina era por aquel entonces un tema menor. […] es definitiva la marcha de mujeres en Rabat en el año 2000 […] la dinámica que habíamos creado desembocó en la reforma de la mudawana en 2003 […] Actualmente es necesario poner el acento en la representación política femenina y luchar por las cuotas en las elecciones.»8 Latifa Jbabdi, de la Instancia Equidad y Reconciliación, Marruecos.

«Se tiende a creer que una mujer que se lanza a la política debe parecerse a los hombres. No estoy de acuerdo. La mujer debe conservar su feminidad y las cualidades propias de las mujeres, el sentido de la realidad, el instinto, el pragmatismo. […] Soy la única mujer jefa de partido en Mauritania. Tradicionalmente las mujeres no se dedicaban a la política […] Después el país se ha abierto, […] pero ellas [las mujeres] se han orientado sobre todo a la esfera económica y yo creo que tienen razón. Es necesario ser económicamente independiente para reafirmarse y ser libre.»9 Naha Mint Moknass, presidenta de Union pour la Démocratie et le Progrès, Mauritania.

«El feminismo es educar a la población de mi país en igualdad de trato. En mi organización llevamos a cabo proyectos dirigidos a chicos y chicas, comenzando por el jardín de infancia. Queremos que nuestra población joven entienda que los derechos humanos integran a mujeres y hombres. […] En Bosnia tenemos una ley de cuotas que asigna el 30% de la representación política a las mujeres. Pero la mayoría de las políticas todavía actúan y piensan como hombres. Por eso, uno de nuestros proyectos fundamentales es la promoción de la participación política local de las mujeres.»10 Aylin Bajramovic, de Medica Zenica, centro de atención a las mujeres afectadas por la guerra y para la promoción de cambios políticos, Bosnia-Herzegovina.

Sobre la libertad personal

«El mayor problema que tenemos es la total dependencia del hombre. Sin el permiso de tu padre o de tu marido no puedes hacer prácticamente nada.»11 Rania Karui, periodista de prensa económica árabe.

«Las del norte de África llegan a la visita ginecológica acompañadas del marido, quien pretende entrar en la sala de reconocimiento u operatoria y rechazar a un médico que sea hombre. […] En mi país es gratis, aquí la píldora es muy cara, no se encuentra por menos de 12 euros.»12 Una mujer marroquí sin hijos.

Sobre la multiculturalidad y la integración

«En Europa, durante años, corrientes sociológicas y políticas han abogado por la multiculturalidad como panacea para solucionar la convivencia de distintas culturas. Desde la perspectiva feminista, sus planteamientos y las normativas que se derivan nos muestran que muchas personas salen perdiendo, puesto que se priman costumbres e imposiciones religiosas que, en general, colisionan con muchos derechos humanos que atañen a las mujeres.»13 Carme Freixa, periodista y sexóloga.

Sobre la paz y la justicia

«Estas mujeres (las palestinas), como Israel ha intensificado tanto el conflicto, son víctimas de múltiples violaciones y atentados contra sus derechos. Además, la tradición y las leyes las tratan como a miembros desiguales de la sociedad. […] Cada vez se concentra (debido a la presión de Israel) en un territorio más reducido un número creciente de personas. Por eso el hecho de tener hijos se convierte para una mujer palestina en una lucha constante contra el Estado de Israel.»14 Ana Suárez, Coleutivu Milenta Muyeres y Moces, y Lidón Soriano, Euskal Herria.

Sobre los medios de comunicación

«Intentamos reflejar el conflicto con los palestinos ofreciendo la visión palestina de las cosas. La lengua es un problema, porque sólo pueden intervenir palestinos que hablen hebreo. Pero tampoco los medios importantes dan la voz a los palestinos, salvo a Mahmud Abás. Los israelíes no saben nada de la situación real. Es increíble la ignorancia que existe. »15 Karen Tamir, conductora hebrea de la radio All for Peace, financiada por la UE y codirigida por un israelí, Shimon Malka, y una palestina, Maysa Baransi-Siniora.

«Siempre soñé con ser periodista. […] Mi audacia me ha llevado varias veces a la cárcel. Desestimada para la prensa pública, creé el periódico El-Fadjr (“El Alba”) […] que simboliza la revuelta juvenil del año 2002, y la llegada de la democracia y el pluralismo a Argelia. Ser la única mujer directora de un periódico es un motivo de orgullo.»16 Hadda Hazzman, directora del periódico El-Fadjr.

Para finalizar este apartado de voces de mujeres de o en el Mediterráneo, cabe mencionar un artículo justamente titulado «Mediterráneas»,17 de Rosa Pereda, periodista y escritora, en el que la autora dice que: «[…] en el encuentro de mujeres del Mediterráneo, celebrado en el Instituto Cervantes de Roma, donde se reunieron una treintena de intelectuales y escritoras de Croacia, Turquía, Francia, Israel, Italia y España […], se dio una reflexión plural, elaborada desde distintas tendencias feministas y desde 280 Versión en español Quaderns las tres culturas mediterráneas de origen religioso, que se preguntaba por el papel de las mujeres en la construcción de un Mediterráneo pacífico, próspero e igualitario […], sólo planeaba una sombra de incomodidad, el conflicto árabe-israelí, y la cuestión femenina en el islam.» Y añade la periodista: «Parece que la dimensión simbólica de la mujer nos sobrepasa […] En estos estereotipos, lo que no hay es mujeres: las musulmanas, desaparecidas bajo el chador, y las cristianas y judías, convertidas en putas o varones […] Más. Las judías, en agresoras y enemigas, por el conflicto palestino-israelí.»

Objetivos compartidos por las mujeres periodistas y comunicadoras de ambas riberas del Mediterráneo

¿Qué se puede hacer para dar una información más veraz, con perspectiva de género, que nos acerque mucho más a la realidad diaria de las mujeres de los países vecinos?

• Utilizar los instrumentos ya creados y editados por distintos organismos de la profesión periodística y, en especial, por los colectivos de mujeres periodistas con visión de género, como recomendaciones y libros de estilo sobre la inmigración, la perspectiva de género en los medios, el tratamiento de la violencia contra la mujer, etc.

• Atender a las opiniones de los colectivos, asociaciones y ONG de mujeres o que en sus actividades (educación, sanidad, economía…) incluyen la perspectiva de género.

• Disponer de una Agenda de la Diversidad que dé mayor credibilidad a la fuente (un directorio para contactar con mujeres que puedan hablar de su condición y de sus países, así como con expertas que puedan tratar los distintos temas que se generan en los medios).

• Potenciar el trabajo en red y compartir experiencias y realidades diversas: es lo que ha llevado a mujeres de todo el mundo (especialmente de América Latina y del Estado español, pero también de otros países europeos como Italia) a conformar la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género. En España la red recibe el nombre de Red Internacional de Mujeres Periodistas y Comunicadoras – Red Internacional de Periodistas con Visión de Género.

Durante el II Encuentro Estatal de la red, celebrado en Barcelona en noviembre de 2006, un grupo de periodistas se centró en las mujeres de otras culturas en los medios. Entre sus propuestas, destacan las siguientes:

• permitir a las migrantes hablar en primera persona; considerar a las migrantes como personas autorizadas (en cuanto a capacidades, habilidades, formación) para contar sus realidades/situaciones;

• evitar la victimización de las migrantes en las notas informativas; contar sus diversas realidades (tanto negativas como positivas), e incluir las aportaciones sociales y económicas;

• la formación en red para periodistas; compartir entre nosotras estudios y/o investigaciones sobre las migrantes para conocer mejor sus realidades y cómo influyen en la relación con las mujeres del país receptor;

• utilizar el término migrante o ciudadana en lugar de inmigrante.

Para el octubre de 2007 está prevista la celebración de unas Jornadas de Mujeres Periodistas y Comunicadoras del Mediterráneo, organizadas por la Red Internacional de Mujeres Periodistas y Comunicadoras. Su objetivo es el de reafirmar este puente de comunicación entre mujeres, contribuir a desmontar los estereotipos y tópicos, y conseguir una mejor percepción de las diversas realidades de las mujeres y de las luchas por sus derechos en ambas orillas del Mediterráneo.

NOTAS

1. Barcelona, Icaria editorial, 2005.
2. Cristina Mas, Diari de Terrassa, 17 de abril de 2007.
3. El Periódico de Catalunya, 5 de abril de 2007.
4. El Mundo, 8 de marzo de 2007.
5. Ricardo Mir, El Periódico de Catalunya, 1 de abril de 2007.
6. Elise Colette, Jeune Afrique, 4 de marzo de 2007.
7. Ibid.
8. Ibid.
9. Ibid.
10. En Voces de Mujeres, Les Pénèlopes. Puede escucharse en http://www.penelopes.org/Espagnol. 11. El Periódico de Catalunya, 1 de marzo de 2007. 12. Concita de Gregorio, «L’aborto e l’immigrata. Vergogna e solitudine, Italia falso paradiso», La Repubblica, 30 de marzo de 2007. 13. 20 minutos, 28 de marzo de 2007. 14. Antoni Mateu, Diario de Baleares, 8 de marzo de 2007. 15. Félix Flores, La Vanguardia, 25 de febrero de 2007. 16. Jeune Afrique, 4 de marzo de 2007. 17. El País, 19 de marzo de 2007.

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Women Journalists and Communicators on the Two Shores of the Mediterranean: Mutual Perceptions through the Media

Tona Gusi, Virginia Montañés, Elena Zambelli. International Network of Women Journalists and Communicators – International Network of Journalists with a Gender Perspective Acknowledgements to Patricia Estévez, Jeannette Mauricio, Sonia Ruiz and CIMAC of the International Network, to the photographer Muhammad Jaridi and to FCDP.

(Published article in Quaderns de la Mediterrània number 8 Mass Media and Mutual Perceptions)

One of the advantages of the professional networks of women is to be able to carry out analyses, by women themselves, in which different cultural perspectives and political realities converge, based on sharing the different professional experiences, in this case as journalists. These meetings highlight that, for the time being, women’s visibility in the Mediterranean media is still poor and highly stereotyped and their treatment is always linked to the most problematic aspects of integration deriving from immigration.

Arab and/or Muslim Migrant Women: The “Other” within Fortress Europe

Throughout modern and contemporary history, women have always come to embody the projection of the desired, imaged, re-invented, refounded nation or community: from the French and Russian Revolutions to the colonial projects and anti-colonial nationalist movements, religious fundamentalisms and the conflict in Afghanistan, launched in 2001 by the United States and not yet ended.

Up to the present, Western colonial and neo-colonial powers have been using the status of women in the “other’s countries” to justify the white man’s burden in the pursuance of his “civilising mission” in the world’s peripheries. The essentialist construction of the average veiled Arab and/or Muslim woman as a homogeneously subservient, passive and oppressed category of beings well typifies the wandering of the Western orientalist eye. Nonetheless, these very same othering processes antithetically produced counter-reactions among “native” people, whereby women – and the control of their bodies – became similarly central in the political project of the re-construction of the re-generated nation or community away from foreign interference.

Together with the transport and communications revolutions of the last quarter of the 20th century, processes of economic, cultural and social globalisation accelerated migratory flows towards Western countries, in which women now represent an important share – whether in the context of family reunification or as workers on their own often sending remittances back to their home country.

Thus, debates on the domestic governance of migratory processes, between assimilationist and integrationist policies, are not new – as attested not least by the resurgence of far rightwing, chauvinist and racist parties and movements throughout Europe. However, with 9/11 something has seemingly irreversibly changed, as the ideology of the clash of civilisations has cast an Islamophobic shadow on male and female (whether 1st, 2nd or 3rd generation) migrants, who now represent the “fifth column”: the enemy within Fortress Europe.

The image of the veiled, subjugated and oppressed Arab and/or Muslim woman is now seemingly back to haunt the Western eye from within its metropolis, signifying with her (more or less hidden) body the ever blurring borders of cultures which are nonetheless historically constructed as reciprocally sealed-off by the powerful rhetoric of the clash of civilisations. The veiled Arab and/or Muslim woman living in the West is still constructed as oppressed and subjugated by the men of her family, but the veil has now come to represent an obstinate refusal to be “integrated” in the culture(s) of the hosts and, as such, is portrayed and conveyed as a threat. Doubtlessly, women’s bodies have come again to embody rival identity-based projects in the construction of re-imagined communities stemming from the juxtaposition between “natives” (white Western men and women) and threatening, “invading” others (men and women migrants).

Media Responsibility: Building Bridges or Barriers?

In all the meetings that we journalists from the Mediterranean countries have held since 1990, the issue of the distinct perceptions that we obtain through the news and the images transmitted by the Arab and Western media of women on both shores occupies a central place in the debates.

It is not surprising, given that these transmitted images, although we all consider them very far from the reality and do not believe that they reflect women, their reality or their struggles, gradually create opinion and contribute to solidifying stereotypes. The reflections that we bring together in these meetings and in those we have with women’s associations and NGOs which include the gender perspective in their actions remind us how this influence affects the women journalists themselves, how these stereotypes are revealed through our questions and betray us with our amazement at answers far from those expected.

Half of the women in the world do not see themselves represented in popular culture and most of them do not believe they are represented in the media (71% in Spain) according to data from a sociological survey by the company Dove. While this perception is widely accepted with respect to their own territorial and cultural field, the idea persists that the “other”, that of “other culture”, is very well represented. This leads to a feedback of stereotypes that distances us from each other or at least obliges us to make a great effort in order to relate to each other without prejudices and overcome the mutual mistrust that has arisen following these respective perceptions which do not fit reality.

The Migration Issue. Data on the News Treatment of Southern Mediterranean Women in Spain

The migration issue is growing. Migrants have an ever greater presence in European countries. This fact, however, is not reflected on the local, regional or national television channels.

The Observatory of Diversity (coordinated by Mugak and XenoMedia in Spain) in the 2007 European Week of Media and Diversity, presented under the slogan “Equal Opportunities for All!”, notes the following: • the time devoted to immigration and minorities on the local channels oscillates between 0.78% and 2.86% of the whole of the programming. Within this tiny space, among the issues covered those related to violence and social conflict overwhelmingly stand out, with integration and living conditions in third place; • on the autonomous channels their presence oscillates between 3.17 and 6.72% while crime, control of migration and social conflict occupy three quarters of the issues covered; • on the national channels, the three aforementioned issues continue to receive most coverage. Crime and social conflict receive more attention from the most sensationalist channels, while control and migration policies are priority issues for the public channels or those ideologically close to the current government.

Apart from this poor representation of the migratory phenomenon in the media, generally the image of the migrant group is constructed stereotypically. As Mary Nash says in her book Inmigrantes en nuestro espejo:1 “Fabricating a group identity of the other from discursive strategies of simplification and homogenisation facilitates the establishing of stereotypes and a symbolic construction of cultural and social hierarchical structuring.” We will not see migrants as equals, but as subordinates.

In the case of migrant women a dual stereotyping takes place: on the one hand, for the fact of being migrants and, on the other, for the fact of being women. Despite the increase in women in this group in the last twenty years, this feminisation of migrations has not been reflected in the media, which continue to present a completely masculinised image of groups of other cultures. Women migrants as a source, protagonists or subject of the news in these media do not exist. When they are not made directly invisible, the women belonging to other cultures usually appear as victims, as mothers, submissive wives or prostitutes. They are presented as agents of action or as autonomous people with the ability to make decisions on very few occasions.

According to Mary Nash, in the aforementioned book, the assertion of feminine invisibility strengthens the negation of women migrants as agents in the construction of identities and values of intercultural dialogue. As well as presenting a biased vision that denies gender diversity, the treatment by the media of migrations denies a central role to women migrant groups and their status as citizens.

Moreover, advertising, which has created discourses for other minorities, does not recognise the existence of the Maghrebian group. In the treatment of the different minorities, advertisers fall into new stereotypes because of their desire to integrate immigration into their condition of male and female consumers, transforming them into smiling people on all their advertising posters. Moreover, they base cultural differences and diversity on overused and exotic ethnic stereotypes.

However, the group of the Maghrebian people never appears. Its absence is total for advertising, which removes them – men and women – even more, if it were possible, from everyday reality and from the possibility of another perspective.

Importance of News Sources

The process of preparing news material is, in essence, a process of reconstruction of reality, insofar as it implies a task of cutting, selecting, excluding and summarising it. From the very moment that the editorial team decides on what is news, what can and must be published, current events are being formed in a determined way. This process is conditioned by many factors, from the editorial policy of the newspaper to the personal style of the journalist writing the news. The style of the journalist influences factors ranging from the form of organisation of the journalistic work to the process of train- ing the journalists themselves: professional knowledge, working routines, field of relations, knowledge, beliefs, attitudes, prejudices and visions of the world.

A key figure in the representation of images of the “others”, in the case of the news that arrives from other areas, such as the Maghreb, is the figure of the correspondent, who closely experiences the evolution of the country and is involved in the host society. However, this figure has practically disappeared on television, is rare on radio, and has been seriously reduced in the press. Through special envoys or experts in the issue or country where the news is happening, the international media settle for the information that they can extract in a very short period of time, which somehow conditions the quality of the information being provided.

The main sources used to report in the case of immigration are the public institutions and the police. The information they give has a unilateral view, always reporting the nationality of the migrants related to criminal events. This encourages prejudices and stereotypes in society making integration difficult. Journalists do not routinely consider the migrant source, owing to a great extent to the lack of time and the precariousness of their work and it is essential to find a normalised image far from the stereotype and racism. Therefore, the media companies have a serious responsibility. Another factor is the low contracting of journalists from these minorities who could provide a more sensitising and normalising perspective. And, of course, eradicate the inappropriate use of language with so many discriminatory terms.

Moreover, on some occasions, and with issues such as the one put forward in this article, the media go adrift and lack a clear strategy. The fact that the news is covered in a determined way is not so much related with the editorial policy of the media on specific issues but rather with the interest and understanding that exist among the editorial staff. If we add to this the lack of training of many journalists, both female and male, on issues related to Islam, the Arab world and so on, the lack of sensibility or gender perspective and the absence of sources of information alternative to the official on their agendas, we find ourselves with a stereotyped and decontextualised image of women migrants.

A Concrete Experience of the Media and the Public Participation of Women. Conclusion of the Seminar “Towards a Fair Participation of Women in Public Life”

In March 2007 in Ouarzazate (Morocco), the seminar “Towards a Fair Participation of Women in Public Life”, organised by the Association Ennakil pour la Femme et l’Enfant (widespread in Morocco and which works with the international aid of Intermón Oxfam and the Diputació de Barcelona), included a presentation on women and the media in each of the three roundtables: “Situation of Women in Public Life in Morocco”; “The Actors and the Will to Establish a Fair Participation of Women in Public Life”; and “Possible Opportunities and Instruments to Guarantee a Fair Participation of Women in Public Life”.

In several references devoted to the media, it could be seen that, although women with public responsibilities in these countries have the advice and support of diverse professional groups, they cannot in fact count on the com- plicity of the journalists. To the great difficulty of the deficit of freedom of expression we must add the almost inexistent visibility of women in the media in all fields of life and the advertising stereotype of the Western superwoman. Moreover, women journalists or communicators themselves, whether for labour reasons or news biases, make no effort to incorporate a gender perspective into the news.

In short, a brief analysis of the five most important newspapers in Morocco during the days when the seminar was held showed that only the activities of the women of the royal house were covered, that the advertising incorporated advertisements for the consumption of pregnant women following the purest style of the perfect and unreal Western woman and there was only brief news on some unfortunate incidents.

As a positive aspect, a newspaper publicised a survey on the new values of Moroccan citizens where, although the information was not provided with gender indicators, it did feature the social transformation towards a greater recognition of the value and position of women in the family, professional life and social life. Finally, another newspaper published an interview with a famous presenter from Moroccan television during the reign of the previous monarch, in a very respectful style.

This low influence in the media, the fact of not having their own communication media and the perception of the impenetrability of the journalistic and communication world are a constant in all the meetings, seminars and forums, as was also reflected in the communication and women sections of the World Social Forum held in Nairobi, Kenya, in January 2007.

Voices of Women Dismantling Stereotypes, Clichés and Confusions

There are increasingly more voices of women struggling against the erroneous perceptions of the North about the South: women seeing themselves as victims, submission, cultural (even pre-Islamic) backwardness, clothing, relegated family and social relations, pride, etc.; and of the South about the North: being seen as sexual objects, frivolity, forgotten values, egoism, superiority, etc. Next, we feature the opinions of some of the women from the two shores of the Mediterranean, or about them, which appeared recently in the press.

On the Veil

“Muslim women have other more important problems, and perhaps more in common with other women. The problem has been created here (in the West). […] Without denying that in this (Muslim) community, as in any, there are gender inequalities and that it is true that there are women who are obliged to wear the veil (and suffer so many other impositions), we see that there are many who wear it as a personal option. […] The problem is not the veil but what lies behind.”2 Lena de Botton, researcher on public presence of Muslim women.

On Education and Social and Labour Integration

“The Koran makes the man responsible for family maintenance, and this makes feminine advancement difficult. […] The participation of women in economic activities is lower than in other places, although the report (by the UN) recognises that girls learn more quickly and are more responsible and work harder than boys.”3 Dolors Bramon, Professor of Islamic Studies. “Although in the mid-1960s many Arab women had access to school prohibited, statistics now show that 90% of girls go to school. […] There are still serious imbalances. Half of Arab women are illiterate […] Their participation in the global economy is still the lowest in the world. Only 33% has an active role in this field in comparison to 55.6% of the global average.” 4 Amat Al Alim Alsoswa, Yemeni Minister of Human Rights and UN Assistant-Secretary General. “We are advancing slowly. Female employment in the public sector is exploited and we have broken the taboo of daring to criticise our situation in public. […] At work men respect us; only traditional people do not receive us well when they know that you are not a housewife or that you do not wear the veil.”5 Nadia Alaza, Systems Engineer in the Aramco Oil company.

“At present, in science, women are especially working in branches considered as ‘feminine’, such as biology and food. But from a certain hierarchical level, they are invisible. The whole family burden falls on them […] I myself have had to fight five times more than any man to now be the only female professor. […] Women have a very important quality for science. They are less aggressive in their decisions.”6 Amena Gurib-Fakim, Professor of Chemistry, L’Oréal- Unesco “Women in Science” Award.

“I have never accepted being treated differently from my brothers […] I have never accepted the subaltern role to which some male companions wanted to confine us. […] I try to make young women, the future doctors, understand that they must pass the baton for the rights of women and fight to be the best. Mediocrity is accepted in a man, but not in a woman.”7 Hakima Himmich, Head of the Infectious Illnesses Service, CHU Ibn Rochd in Casablanca, Morocco.

On Political Participation

“I have participated in the Moroccan women’s movement since its birth in the early 1980s. Our bone of contention was the reform of the archaic women’s code, the mudawana. The feminine question was then a minor issue. […] the women’s march on Rabat in 2000 was a milestone […] the dynamic we had created led to the reform of the mudawana in 2003 […] Currently it is necessary to emphasise female political representation and the fight for quotas in elections.”8 Latifa Jbabdi, of the Instance Equité et Réconciliation, Morocco.

“There is a tendency to believe that a woman who goes into politics must be like men. I do not agree. Women must preserve their femininity and the qualities typical of women, the sense of reality, intuition, pragmatism. […] I am the only woman leading a party in Mauritania. Traditionally, women did not work in politics […] Later, the country became more open, […] but they (the women) have aimed above all at the economic sphere and I believe they are right. It is necessary to be economically independent to reaffirm oneself and be free.”9 Naha Mint Moknass, President of the Union pour la Démocratie et le Progrès, Mauritania.

“Feminism is educating the population of my country in equal treatment. In my organisation we carry out projects aimed at boys and girls, beginning with the nursery. We want our young population to understand that human rights involve both men and women. […] In Bosnia we have a law of quotas of 30% of political representation of women. But most of the female politicians still act and think like men. For this reason, one of our fundamental projects is the promotion of the local political participation of women.”10 Aylin Bajramovic, of Medica Zenica, a help centre for women affected by war and for the promotion of political changes, Bosnia-Herzegovina.

On Personal Freedom

“The greatest problem we have is the total dependence on men. Without your father’s or husband’s permission you can do almost nothing.” 11 Rania Karui, journalist, Arab economic press.

“Those North Africa go to the gynaecological appointment accompanied by the husband, who tries to enter the examination room or operation theatre and refuse a male doctor. […] In my country it is free, here the pill is very expensive, it cannot be found for under 12 euros.” 12 A Moroccan woman without children.

On Multiculturality and Integration

“In Europe, for years sociological and political currents have advocated multiculturality as a panacea to solve the coexistence of distinct cultures. From the feminist perspective, their approaches and the resulting regulations, show us that many people end up losing, given that religious customs and impositions prevail, which, in general, clash with many human rights that concern women.”13 Carme Freixa, journalist and sexologist.

On Peace and Justice

“These women (the Palestinians), as Israel has intensified the conflict so much, are victims of multiple violations and attacks on their rights. Moreover, tradition and laws treat them as unequal members of society. […] A growing number of people are increasingly concentrated (owing to the pressure of Israel) in a more reduced territory. This is why the fact of having children, for a Palestinian woman, is a constant fight against the State of Israel.”14 Ana Suárez, Coleutivu Milenta Muyeres y Moces, and Lidón Soriano, Basque Country.

On the Media

“We try to reflect the conflict with the Palestinians providing the Palestinian vision of things. Language is a problem because only Palestinians who speak Hebrew can participate. Neither do the major media outlets give a voice to Palestinians, except Mahmud Abbas. Israelis do not know anything about the real situation. It is amazing how much ignorance there is.”15 Karen Tamir, Hebrew presenter of the radio station All for Peace funded by the EU and co-directed by an Israeli, Shimon Malka, and a Palestinian woman, Maysa Baransi-Siniora.

“I always dreamt of being a journalist. […] My audaciousness has several times taken me to jail. Looked down on by the public press, I founded the newspaper El-Fadjr (‘The Dawn’) […] which symbolises the youth revolt of 2002, the arrival of democracy and pluralism in Algeria. Being the only woman editor of a newspaper is a motive for pride.”16 Hadda Hazzman, Editor of the newspaper El-Fadjr.

To end with this section of voices of women from or in the Mediterranean, in an article aptly entitled “Mediterranean Women”,17 by Rosa Pereda, journalist and writer, the author states that: “[…] the meeting of Mediterranean women, held at the Instituto Cervantes in Rome, which brought together around thirty female intellectuals and writers from Croatia, Turkey, France, Israel, Italy and Spain […] put forward a plural reflection, expressed from different feminist trends and from the three Mediterranean cultures of religious origin, which asked about the role of women in the construction of a peaceful, prosperous and egalitarian Mediterranean […] there was only a shadow of discomfort, the Arab-Israeli conflict and the feminine issue in Islam.” The journalist adds: “It seems that the symbolic dimension of women overwhelms us […] In these stereotypes, what is lacking is women: Muslims, concealed beneath the chador, and Christians and Jews who have become whores or males. […] And more. The Jews into aggressors and enemies because of the Palestinian-Jewish conflict.”

Objectives Shared by Women Journalists and Communicators on the Two Shores of the Mediterranean

What can we do to provide more truthful news, news with a gender perspective which brings us closer to the everyday reality of women in neighbouring countries?

• Use the instruments already created and issued by the different boards of the journalistic profession and especially the groups of women journalists with a gender perspective as recommendations and style guides on immigration, gender perspective in the media, the treatment of domestic violence, etc.

• Heed the opinions of women’s groups, associations and NGOs which deal with their issues (education, health, economy…) by including the gender perspective in all their actions.

• Have an Agenda of Diversity which provides more credibility to the source (a directory to contact women who can speak of their status and their countries as well as those experts who can address the different issues that the media generate).

• Strengthening networking and sharing diverse experiences and realities is what has taken women throughout the world (especially from Latin America and Spain, but also from other European countries such as Italy) to create the International Network of Women Journalists with a Gender Perspective. In Spain it is known as the International Network of Women Journalists and Communicators – International Network of Journalists with a Gender Perspective. During the 2nd National Meeting of the network, held in Barcelona in November 2006, a group of women journalists worked on the issue of women from other cultures in the media. Among their proposals are the following:

• allow women migrants to speak in the first person. Consider women migrants as authoritative people (in terms of capacities, skills, training) to narrate their realities/situations;

• avoid women migrants seeing themselves as victims in the press releases. Narrate their diverse realities (both negative and positive, including social and economic contributions);

• on-line training for women journalists. Share studies and/or pieces of research on women migrants to better understand their realities and how this affects the relations of the women from the host country;

• use the term migrant or citizen instead of immigrant.

The holding of a Conference of Mediterranean Women Journalists and Communicators is planned for October 2007, organised by the International Network of Women Journalists and Communicators. It aims to strengthen this bridge of communication between women, contribute to dismantle stereotypes and clichés, and achieve a better perception of the different realities of women and their struggles for their rights on both sides of the Mediterranean.

NOTES

1. Barcelona, Icaria editorial, 2005.
2. Cristina Mas, Diari de Terrassa, 17th April 2007.
3. El Periódico de Catalunya, 5th April 2007.
4. El Mundo, 8th March 2007.
5. Ricardo Mir, El Periódico de Catalunya, 1st April 2007.
6. Elise Colette, Jeune Afrique, 4th March 2007.
7. Ibid.
8. Ibid.
9. Ibid.
10. On Voces de Mujeres, Les Pénèlopes. Can be heard at www.penelopes.org/Espagnol.
11. El Periódico de Catalunya, 1st March 2007.
12. Concita de Gregorio, “L’aborto e l’immigrata. Vergogna e solitudine, Italia falso paradiso”, La Repubblica, 30th March 2007.
13. 20 minutos, 28th March 2007.
14. Antoni Mateu, Diario de Baleares, 8th March 2007.
15. Félix Flores, La Vanguardia, 25th February 2007.
16. Jeune Afrique, 4th March 2007.
17. El País, 19th March 2007.

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